1. El Engaño del "Biodegradable" (H2)
El término "biodegradable" se ha convertido en un sinónimo de confusión y, a menudo, de greenwashing en la industria del food service. La realidad es que casi cualquier cosa se biodegrada con el tiempo; una bolsa plástica tardará cientos de años en hacerlo.
El Problema: Un empaque etiquetado como "biodegradable" puede terminar en un vertedero tardando décadas en descomponerse , o necesita condiciones ambientales tan específicas (temperatura, humedad) que solo se dan en un laboratorio o en una planta de compostaje industrial. Es, simplemente, una promesa vaga.
2. La Transparencia de lo "Compostable Certificado" (H2)
En Salma Pack, solo trabajamos con empaques que cumplen con la Certificación Compostable. Esto no es una promesa, es un estándar riguroso.
La Verdad: Un producto es compostable si, bajo las condiciones adecuadas de un proceso de compostaje (industrial o doméstico) , se descompone completamente en un tiempo definido, convirtiéndose en abono o compost.
Es Medible: Podemos garantizar la composición de nuestros materiales, como la Fibra Moldeada o el PLA (Ácido Poliláctico).
Es Transparente: La certificación elimina la ambigüedad y nos permite ofrecer un producto inocuo, innovador y sostenible a nuestros aliados.